09/02/26

La experiencia de tener un buen amigo

Foto de Dorjan Frrokaj

Hay personas que no llegan a tu vida para quedarse en una foto bonita o en una anécdota suelta. Llegan para caminar contigo, a veces en línea recta y muchas otras haciendo curvas, paradas raras y algún que otro desvío inesperado. Tener un buen amigo es, en el fondo, compartir el camino sin necesidad de explicarlo todo.

Mi mejor amigo es una de esas personas que ha vivido muchas cosas parecidas a las mías. No porque nuestras vidas sean idénticas, sino porque hemos coincidido en momentos donde la vida aprieta y te obliga a mirarte de frente. Hemos trabajado juntos dos veces en hostelería, ese mundo intenso donde aprendes rápido a aguantar presión, a leer a la gente y a reírte incluso cuando el cansancio pesa más que el cuerpo. Ahí descubres quién sabe estar, quién suma y quién entiende el valor del respeto.

Con él comparto gustos sencillos y muy claros. Conversaciones largas sin prisa, la hostelería vista desde dentro, las zapatillas que te flipan aunque no las necesites, las chicas, viajes o cualquier chorrada que se nos ocurra. Nos suele pasar que la misma gente nos genera confianza, y la que no, tampoco. No es que seamos iguales, es que miramos desde un lugar parecido.

Lo mejor de tener un buen amigo no es que esté siempre de acuerdo contigo. Es que habla con respeto, incluso cuando no piensa lo mismo. Es poder decir las cosas sin levantar la voz, sin máscaras, sin competir. Saber que puedes estar callado y que ese silencio no incomoda. Que no hay que aparentar nada.

La foto que acompaña este texto es de él, de espaldas. Y no es casual. No hace falta verle la cara para saber quién es. Representa a alguien que ha estado ahí, que ha caminado a mi lado en diferentes escenarios, y que sigue haciéndolo. A veces mirando hacia delante, a veces esperando a que el otro se ponga a la altura.

Tener un buen amigo no es una historia perfecta ni una película. Es algo mucho más real: alguien que ha visto tus peores días y no ha salido corriendo. Alguien con quien compartes experiencias, gustos, caídas y alguna que otra victoria pequeña. Y con eso, créeme, ya es más que suficiente.

Quién tiene un amigo, tiene un tesoro, bien lo saben los más sabios, y no me equivoco si digo que hay que trabajar una amistad, al igual que un amor, cada día hay que regarla como una flor delicada, no vaya a ser que un día te encuentres solo y necesites de un empujón o simplemente compañia.

Sin nada más que añadir, me gustaría dar las gracias al universo por tan bonito regalo.

Un abrazo.

Jotawi:

[predicadordecolores]

4 comentarios:

  1. Anónimo9.2.26

    Siga así muy bien

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    1. Muchas gracias, tu comentario me anima mucho a seguir por este camino

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  2. Anónimo10.2.26

    🫶🏻🫶🏻🫶🏻👌

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