Me duele la cabeza, no es cosa nimia, para mí posee cierta importancia pero cuando me tome la pastilla se me pasará.
Eso sería lo lógico, pero cuando uno es algo hipocondríaco un dolor nunca es solo un dolor, se trata de una posibilidad, de una sospecha.
Un claro “¿y si…?”
¿Y si no es cansancio?
¿Y si no es estrés?
¿Y si es algo más?
La mente va más rápido de lo normal, y se adelanta a los síntomas de tu cuerpo, recordando el pasado, buscando el origen de tu dolor o creando diagnósticos para este enfermo imaginario. Tu miedo a estar malo te convierte en un ser prudente que en su yo interno solo está sufriendo de ansiedad.
Para un hipocondríaco es muy normal encontrarse muchas veces buceando en el internet infinito, buscando una razón a su incertidumbre, no le gusta aquello que no comprende, hace oídos sordos a su médico y decide echar por el camino de en medio.
Ser hipocondríaco es agotador, pasas mucho tiempo de tu vida con el temor constante a enfermar y no te crees lo que tú cuerpo te dice, siempre buscando un motivo para preocuparse, como si vivir relajado fuera cosa de unos pocos elegidos.
Pero la hipocondría no es tan grave como parece, ya que con el paso de los años, te empiezas a dar cuenta que todos los dolores son pasajeros, y que las amenazas no son tan graves, son tantos los años pensando lo peor que cuando no te acabas muriendo, te dices a ti mismo que has vivido una soberana tontería, hasta un leve dolor de cabeza.
Me duele un poco la cabeza, fruto de algo que aún no se de qué viene, es como una oleada en mi cerebro que me advierte que me porte bien, una especie de alerta que invita a la introspección o a huir hacia adelante.
Hoy me duele la cabeza, me he tomado la pastilla, respiro, miro por la ventana y observo como la luz entra dentro de mi casa, obvio, no es tiempo para miedosos, es tiempo para abrazar lo nuevo, olvidado el pasado y viviendo el presente.
Ya no me duele la cabeza y mi pensamiento se centra en el fuerte latido de mi corazón, adelante, puedes comerte el mundo, puedes hacer lo que desees, pero no olvides que con precaución.
Voy de cabeza hacia el éxito, no lo subestimes.
Soy más que una cabeza, soy además una persona.
Pasen una buena semana.
Un abrazo.
Jotawi:
[predicadordecolores]

Igualmente buena semana.buen post
ResponderEliminarGracias por comentar 🫂
Eliminar